16 sept. 2007

La Piel



Una seda móvil reviste tu ser.
Un velo de células vivas y muertas.
Y la caricia del ángel se materializa en ella.
Las rocas no la conocen, sólo la lastiman.
La arena intenta imitarla.
Y el viento, aunque lo desee, no la toca.

Y yo nací por dentro y luego nací por fuera.
Y yo sentí por mí y por mis manos.
Es el puente, es el camino.
Es el remolino, es el destino.

Que han de llevarme a ti.
Que han de nutrirme de ti.

Parece eterna y sin embargo no es siempre la misma.

Se torna azul, en las noches.
Se torna suave para mis labios.
Se torna abrigo en el abrazo.
Y puede convertirse en ese refugio anhelado.

Podría poseerla pero es incontenible.
Sólo tuya será.

Tu piel, mi ansía.
Mi desvelo.
Mi sosiego.
Mi rescoldo.

Mi suave y abierto remanso de un dios.


22 de Noviembre del 2004.

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