18 sept. 2007

En La Huida



En la huida
Olvidaste el río, incógnito.
Tienes los pies llenos de cemento.
Y puedes sentir.
Y puedes oír, el metal.
Pues tú naciste en la ciudad.

En la corrida.
Perdiste el pudor.
Tienes la piel llena de niebla.
Y puedes respirar.
Y puedes tocar.
Pues tú perteneces a la noche
de la ciudad.

En la escapatoria.
Dejaste tu identidad.
Y tomaste tantas otras,
sólo para olvidarte a ti misma.
Y puedes sufrirlo.
Y puedes sentirlo.
Pues fluye en ti la podredumbre
y la pasión aturdida,
en el llanto lánguido del bandoneón.
La voz fantasmal te aclama,
en el golpeteo loco de tus pies,
huyendo de tu propia ciudad.


10 de Mayo del 2002.

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